Era algo que se veía venir, no podíamos estar separados durante tanto tiempo... Yo solo imaginaba tardes junto a ti en ese mágico parque donde por primera vez, rocé el fruto prohibido de tus labios.
Llegó el momento de decir la palabra temida, la palabra que al fin y al cabo será la semilla de mi nuevo desamor. De la agonía que precederá a ese momento... Ya es la hora, piensa que no es un adiós, solo un hasta pronto, o un hasta luego.
Nunca te olvidaré, siempre serás la que guíe mis sueños. Mi gran amiga y confidente. Mac.

No hay comentarios:
Publicar un comentario